La Hija de la Fortuna (Parte Final)

 

 Hace algunas semanas terminamos de leer este libro de Isabel Allende y ahora puedo finalmente hacer un tiempo para escribir acerca de la parte restante del libro. El comentario será un tanto general pero no quiero dejar de compartir algunas ideas que estimula a la reflexión con los que han estado buscando una conclusión en los comentarios de este libro.

 

Posiblemente el hecho de que sea un profesor y tutor de idioma español como segunda lengua haga que me aproxime a ver las cosas desde una dimensión donde la cultura , la historia, el contexto y la interacción de idolologías tenga relevancia para encontrar un punto de entendimiento en la comunicación de hechos e intenciones.

 

En este tiempo de aventura en que la gente buscaba encontrar la fortuna en un país lejano es posible observar que el espíritu pionero tenía que mezclarse con los dilemas de sobrevivencia, trabajo, hambre, y honor. Quien sobrevivía o alcanzaba éxito no era el que descubría oro sino el que podía resistir más la vida en la que era protagonista. Desde esta perspectiva el paralelismo es claro en todos los períodos de la historia: la sabiduría obtenida por la simple observación de lo que la vida presenta para pasar de una situación a otra , el ánimo de espíritu para vencer las olas de problemas y dificultades del momento y la esperanza en lo que se está seguro es la misión de vida. Estos tres elementos se pueden percibir en nuestros personajes desde Jeremy Sommers hasta  Tao Chi’en pasando por cierto por Rose, John Sommers, Eliza, Joaquín, etc. Las historias particulares son diferentes pero la riqueza de elementos de pensamiento en cómo cada uno actúa es fenomenal.  Rose enfrenta una historia que está marcada por la experiencia de amor con el tenor alemán, y en su particular forma de mantener ese amor, prefiere mantenerse intacta dentro un caparazón aferrada a sus recuerdos…pero se mantiene viva aferrada a eso. Eliza experimenta lo mismo, hace uso de todos sus recursos para sobrevivir en su circunstancia pero trasciende en su espíritu y determinación las barreras de los prejuicios sociales de su tiempo así como sus prohibiciones para aferrarse a su esperanza y amor…su razón de vida…y se mantiene aferrada a eso.

 

En estas experiencias, estas mujeres no mueren nunca, no pasa el tiempo. Es cierto que los eventos que el tiempo de “chronos” dejan sus marcas en su experiencia de vida y cuerpos, pero su esencia como individuos permanece. En otro ángulo, Tao Chi’en, aunque viniendo de una cultura diferente, logra tener esta capacidad de darse cuenta de sus circunstancias para sobrevivir mientras que adquiere éxito al mantenerse con vida con una actitud optimista en usa sociedad con prejuicios…aquí es donde él se aferra a su esperanza de encontrar una vida con significado en la convicción de oír la guía de su esposa ya muerta en su imaginación…y se mantiene aferrado a eso.     

 

Podría decir lo mismo de Joaquín quien aparentemente tuvo un final trágico, pero sin embargo, si lo conocemos en sus intenciones y motivaciones que lo llevaron a viajar tan lejos, vemos que sus convicciones estuvieron aferradas a su esperanza, de crecer, de salvar a su madre, de tal vez volver con Eliza.

 

Finalmente, la descripción de estas experiencias humanas y su actuación en un marco histórico tan duro y denigrante como en aquellos años de la fiebre del oro en California nos hace reflexionar en nuestra experiencia dentro de nuestro contexto histórico, así como disfrutar del trabajo imaginativo mientras somos parte de la gente en Valparaiso, Chile, o de la tripulación en barco donde sabemos se esconde Eliza, o a caballo en California. Leer este libro fue una grata experiencia.    Saludos,  Luis

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1 Comment

Filed under El Club de Libros

One response to “La Hija de la Fortuna (Parte Final)

  1. Hanna

    Acabo de leer el libro. Y no me queda claro si la cabeza era de Joaquin Andieta o no..? Yo me supongo que sí, aunque quisiera pensar lo contrario.
    Saludos. Hanna

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